martes, 24 de mayo de 2011

Un caso conocido: la semiótica de Umberto Eco
















Imagen 1 Imagen 2




La gran propuesta de Eco (imagen 1) se recoge de la obra unificadora de todas sus investigaciones semióticas antes desarrolladas, el Tratado de Semiótica General, de su propia autoría publicado en 1976. Se trata de una TEORÍA SEMIÓTICA GENERAL capaz de explicar toda clase de casos de FUNCIÓN SEMIÓTICA desde el punto de vista de SISTEMAS subyacentes relacionados por uno o más CÓDIGOS” (Eco, 2000: 17).


Un elemento significativo de su propuesta es que a diferencia de otros teóricos que continúan en alguna de las dos tradiciones de origen de la semiótica (Pierce o Saussure), él parte de una fuente epistemológica a partir de la relación entre tres conceptos: Teoría Semiótica, Cultura y Comunicación. Para él, LA SEMIÓTICA es aquella que se ocupe de “cualquier cosa que pueda CONSIDERARSE como signo. Signo es cualquier cosa que pueda considerarse como sustituto significante de cualquier otra cosa.



Estableció un modelo semiótico (Imagen 2), que como asevera Alsina (2001), gira en torno al concepto de código y a la descodificación del destinatario. Como se aprecia en su modelo, Eco le atribuye carácter fundamental al mensaje, es a partir de él que opera su teoría de los códigos, dónde adquiere vida la función semiótica. Para Eco, el proceso de codificación y de descodificación se complica: "la propia multiplicidad de los códigos y la infinita variedad de los contextos y de las circunstancias hace que un mismo mensaje pueda codificarse desde puntos de vista diferentes y por referencia a sistemas de convenciones distintos” (Eco en Alsina, 2001:5).


La semiótica, y más específicamente el modelo de Umberto Eco es ampliamente utilizado debido a la importancia que le confiere a la comunicación y por tanto, al mensaje. Así, Eco ofrece un campo inmenso de aplicación de su teoría, que ha sido recorrido a través de sus famosos conceptos: denotación y connotación. Éstos constituyen una herramienta para descifrar las diferentes maneras en que podemos atribuir significación a alguna información que nos fue transmitida (a través del mensaje). O más específicamente, la manera en que producimos significados de todo lo que puede ser percibido.


Así, Eco definió la denotación como “la referencia inmediata que el código asigna a un término en una cultura determinada” (Eco, 2000: 95).


Y la connotación, como “una significación transmitida por una significación precedente” (Eco, 2000: 93), es decir, se obtiene una especie de superelevación de códigos.


Según Eco, la diferencia entre los conceptos radica en que se constituye una connotación a partir de un código precedente y no puede transmitirse antes de que se haya denotado el contenido primario.


Podemos observar esto, cuando por ejemplo, ante una catástrofe, escuchamos la palabra alerta; mediante una convención determinada sabemos que la palabra “alerta” denota peligro. Después se presenta la connotación, ante “alerta” podemos sentir miedo y muy probablemente recurramos al llanto o a correr. Esta significación precede de la primera en que sabemos que estamos en riesgo.


Finalmente, debe aclararse que con mensaje no se refiere únicamente al constituido por un lenguaje verbal o escrito. Los conceptos connotación y denotación se aplican también a imágenes, pues igualmente están conformadas por signos donde se lleva a cabo la función semiótica.




Bibliografía
ECO, Umberto (2000). Tratado de Semiótica General. Barcelona: Lumen. Disponible en: http://es.scribd.com/doc/15997925/Eco-Umberto-Tratado-de-Semiotica-General
ALSINA, M. (2001). Modelos de la comunicación. Portal Comunicación, 1-9. Disponible en: http://www.portalcomunicacio.com/uploads/pdf/20_esp.pdf





























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