Comenzaré el tema planteando la siguiente interrogante: ¿Es posible considerar a LA PUBLICIDAD como el OBJETO DE CONOCIMIENTO DE UNA CIENCIA?
Ya se han tratado ambos temas por separado en entradas anterior. Se sabe que la semiótica es una epistemología que cuenta con las herramientas para construir la teoría sobre un fenómeno determinado. Ahora, para tratar de deslindar la cuestión que abre el tema, consideraremos la visión de Morentin (2001), de que la publicidad es una práctica profesional; que como toda práctica, se sostiene en algún tipo de reflexión, la que no se agota en la racionalidad conceptual, sino que se complementa, de modo necesario, con la experiencia fenoménica del profesional que la practica. En este sentido puede afirmarse que “la reflexión rigurosa (teoría) acerca de la reflexión cotidiana inherente a dicha práctica puede constituir a esta última en el objeto de conocimiento de una ciencia”.
El prestigio racionalista del concepto de "ciencia" lo hace apetecible como cualidad de una actividad que se propone asegurar que se va a alcanzar determinado resultado. La tentación consiste en suponer que si fuera posible un conocimiento científico acerca de la publicidad, se podría garantizar la producción del resultado deseado, suponiendo que el proceso publicitario se realizara conforme a las reglas de esa hipotética ciencia. Pero la experiencia muestra que muchas comunicaciones publicitarias, consideradas excelentes, no han logrado vender (determinado producto, idea o comportamiento). Ante ello, cabe preguntarse, ¿una publicidad excelente es una publicidad científicamente elaborada? e involucra, también, una cuestión sumamente discutible: ¿vender es el objetivo de la publicidad?
Este juego de preguntas debe contextualizarse en el terreno de las ciencias sociales, pues es precisamente esto lo que constituye el problema. La publicidad, así sea comercial, se trata de un fenómeno que concierne a las ciencias sociales y humanidades (el estudio de los fenómenos sociales, de su interpretación y de su significado). Anteriormente, ante el riguroso concepto de ciencia, las metodologías de las ciencias sociales (como la semiótica) no constituían las bases para suministrar conocimiento riguroso y eficaz. No obstante, el panorama ha cambiado.
Para esto, la aportación de Morentin (2001) es muy valiosa, ya que señala que los fenómenos sociales no se crean científicamente, pero puede estudiarse científicamente el proceso de su creación, lo que incluye dar respuestas que expliquen por qué ha sido posible la aparición, en determinado ámbito social, de determinado fenómeno social, por qué se lo interpreta de modo diferente a las interpretaciones precedentes y cuál es su efecto en determinada sociedad (en sus formas de vida, de pensamiento o de acción).
Para proyectar el desarrollo de un estudio riguroso de la publicidad, que la incluya entre las ciencias sociales y que, en consecuencia, permita garantizar la eficacia de su intervención en la sociedad, Morentin (2001) propone que es necesario identificar adecuadamente en qué consiste esa intervención y qué clase de eficacia se pretende.
Como ya vimos, la publicidad interviene en determinado sector de la sociedad proponiendo un discurso acerca de la existencia, cualidades y/o conveniencia de determinado producto, idea o comportamiento.
La eficacia de esa intervención consistirá en que los integrantes de determinado sector de la sociedad, al que se dirige la comunicación publicitaria, acepten la existencia, cualidades y conveniencia de ese determinado producto, idea o comportamiento. No está en juego, por tanto, la verdad del discurso publicitario, sino su aceptabilidad.
Obtener esa garantía requiere haber seguido, en la elaboración del discurso publicitario con el que se interviene en la sociedad, determinadas pautas, reglas y operaciones que conduzcan a la obtención de la eficacia que se pretende. O sea, se requiere disponer de una metodología rigurosa y adecuada. Es así como podemos responder y concluir que la PUBLICIDAD puede ser el objeto de estudio de la SEMIOTICA.
Referencia:
MAGARIÑOS de Morentin J.A. (2001). El mensaje publicitario. Nuevos ensayos de semiótica y publicidad. Archivo de semiótica. Disponible en: http://www.archivo-semiotica.com.ar/mapa.html

